domingo, 7 de agosto de 2016

Cátedra de periodismo impartida por las trabajadoras del sexo


Este es un extracto, casi literal, del  programa de radio  "Ellas somos Nosotras" de las Radioemisoras UCR, producido y dirigido, por las trabajadoras del Sexo de La Sala, una organización que en Costa Rica las convoca desde hace un par de décadas. En este programa, ellas hablan de la "violencia  de la prensa".

 Presentación

Quienes hacemos periodismo deberíamos prestar atención a lo que una fuente informativa  dice de nuestro trabajo. Quienes están en política o en el mundo empresarial, por ejemplo,  usualmente señalan  "fallas", "excesos" u "omisiones" cometidos por quienes generamos noticias. Para estas  fuentes, resulta sencillo   tener acceso a nosotros como gremio al momento de reaccionar ante una información.
Con esta transcripción del programa de radio "Ellas somos Nosotras",  grabado en noviembre del 2015, abrimos brecha y por primera vez,  recogemos los consejos que las trabajadoras del sexo tienen para el gremio periodístico, un grupo estereotipado a través de los siglos.
Sirva este texto, como reflexión para comprender la importancia de chinear las palabras al momento de reportar el trabajo sexual desde las salas de redacción.
Alejandro Vargas Johansson

Nubia: Hola queridos y queridas radioescuchas gracias por acompañarnos ellas somos nosotras, yo soy Nubia y soy del Asociación La sala trabajamos con mujeres trabajadoras sexuales y hoy tenemos el agrado de tener a dos compañeras  extranjeras, diría yo, una nicaragüense y otra de Belice y queríamos hablar con ellas sobre  la violencia, más bien,  con los medios de comunicación. También tengo aquí a mis dos compañeras de de la Asociación La Sala que bueno les voy a dar la palabra para que ellas se presenten.

Yamileth: Hola. Soy Yami soy de Asociación  La Sala, soy trabajadora sexual y bienvenida le doy a mis compañeras.

Grettel: ¿Cómo están radioescuchas? ¿Saben quién les habla? Grettel, muy contenta de estar de nuevo con ustedes y contenta de tener a las compañeras aquí para hablar sobre temas tan candentes como el periodismo.

Nubia: Hoy estamos en Ellas somos Nosotras cuando la gente habla de ellas, nosotras tomamos el micrófono. Quería preguntarle a las compañeras  de  Belice  y  la compañera de Nicaragua que primero que nada que se presenten y luego que nos hablen un poquito de la experiencia de ustedes  en sus países sobre la violencia periodística.

Elisa: Saludos a todos. Soy Elisa Castellanos de Belice.  Belice es un país que está situado geográficamente  entre Guatemala y México. El idioma nacional es inglés, entonces pido disculpas de una vez por el español ja ja

Nubia: está en su casa.

Elisa: pero estoy muy alegre de estar aquí y  me fascina, me fascinó mucho esta semana estar en el país de Costa Rica, ver el trabajo que ustedes hacen, escuchar sus experiencias. En Belice yo soy trabajadora sexual. En Belice el contexto de ejercer el trabajo sexual todavía está eh bastante clandestino. También existen espacios en donde también existe la trata. Para trabajadoras sexuales es muy difícil, sufrimos mucha discriminación de la sociedad pero también de los periodistas o de los medios de comunicación. No es reconocido el trabajo sexual como  trabajo en Belice, todavía tenemos  periodistas que si usan palabras muy derogatorias para referirse a trabajadoras sexuales. Entonces cómo lo hacemos. Buscamos aliados dentro de los medios de comunicación porque sí hay periodistas que son bastante más sensibilizados, más informados que otros y  “more friendly”, más amistosos con la población. Entonces nosotros tratamos de buscar aliados y encontrar esos espacios en donde se nos da la oportunidad de platicar  sobre la dinámica de ejercer el trabajo sexual en Belice.

 

María Elena: Hola. Soy Mariaelena Ávila, trabajadora sexual, nicaragüense. Soy la presidenta de la asociación de mujeres trabajadoras sexuales Girasol en Nicaragua. En nuestro país es un país donde igual que los demás se vive mucho lo que es la violencia y con los medios de comunicación ha sido algo podríamos decir un proceso el que hemos venido realizando porque antes del 2009 nosotras éramos estigmatizadas y discriminadas y con muchas etiquetas que nos ponían a la trabajadora sexual. Cuando se daba algún caso de violencia de algún maltrato siempre ponían la etiqueta de prostituta u otras que ustedes ya conocen, pero del 2004, del 2009 hacia acá hemos venido haciendo un proceso. Nosotras tuvimos la oportunidad de firmar un convenio con la procuraduría de los derechos humanos y ahí en ese convenio decía que nosotras éramos reconocidas como mujeres trabajadora sexual que eran nuestros derechos y por lo tanto todas las personas tenían que dirigirse hacia nosotras como mujeres trabajadora sexual. Eso nos abrió  las puertas para nosotros venir incidiendo en todas, en todos los otros espacios pero siempre uno también hace proceso con algunos medios. No son todos, no podemos generalizar, hay muchos medios que tenemos aliados pero hay algunos que, que se pasan de… o es que talvez quieren hacer las cosas bien pero hay veces que les salen mal. Yo tuve una experiencia que nosotras fuimos juramentadas, capacitadas como facilitadoras judiciales, entonces en ese momento yo di una entrevista, esa entrevista que yo di, no tenía nada que ver con el contenido que pusieron en una nota, tanto en la nota de la radio, de la página de la radio, como la que sacaron al aire. Entonces esa fue una situación muy muy, como le dirán, o sea yo me sentí mal primeramente porque decía el nombre de la organización y decía el nombre de mi persona, aparte de eso el contenido. Era un contenido totalmente vulgar, un contenido donde nosotras pensamos que no era de un profesional el que había escrito esa nota, el cual decía que nosotras estábamos promocionando en Semana Santa platos exquisitos, mencionaron toditos los  lugares turísticos que tiene mi país y también mencionaron de que cual eran los tres platos.

Nubia: Bueno, esos platos son muy buenos.  

María Elena: Sí, entonces resulta que también acumularon posiciones y eran cosas que para nosotras porque sabemos de que primero tienen que respetarnos porque decir cosas de ese tipo, no. En ese medio, es un medio el cual todo el tiempo está hablando mal y riéndose, burlándose, hay mucha… y las demás personas no, no, nunca los habían demandado pero yo sí lo hice.     Hice todo un proceso, sacamos un comunicado, una carta al director del medio, fui a la procuraduría de los derechos humanos. Moví todo lo que estaba a mi alcance, inmediatamente quitaron la nota de la página pero ya la mayoría de las compañeras del movimiento feminista de las otras organizaciones ya estaban en el Facebook, pues cuestionando esa situación porque era algo que nosotras nos sentíamos mal porque nunca imaginamos que un medio hiciera eso hacia nosotras. A partir de eso, nosotras sentimos que nosotras no, no nos merecíamos pues esa situación. Logramos, incluso tuve que llegar hasta la Presidencia con toda la documentación,  (…) que a mí me llamaron y me pidieron disculpa y posteriormente pusieron la nota de disculpa en la página donde habían sacado la anterior. Esto sentó precedente para todos los demás medios, porque todos los otros medios comenzaron a decir que por fin había una organización y una persona que los había puesto en su lugar.  Cada medio tiene su propia forma de dar la información pero si uno no sienta precedente difícilmente nos van a respetar. Cuando hacemos determinada (actividad), tenemos muy buena convocatoria por ellos, dan muy buena cobertura y no solamente de nuestro país sino que de varios países nos llaman. Nos ha hecho como crecer un poco más y nos hemos capacitado…la misma organización, la red nos ha dado cómo capacitarnos. Hemos tenido un proceso de aprender porque con los medios, yo estoy bien clara, no tenemos porque estar en contienda o enfrentamiento, pero sí podemos ponernos de acuerdo lo que nosotras queremos: ¡Que nos respeten! y cómo ellos deben abordar el tema del trabajo sexual.

Nubia: Bueno compañera, yo la felicito porque realmente a ustedes les fue muy bien, nosotros,  tuvimos una muy mala experiencia aquí en Costa Rica. Hace muchos años por medio de una nota que se hizo, pues, este un periodista que quería ver las condiciones que tenían las trabajadoras del sexo. Hicimos la nota con él de que estaban en muy malas condiciones ciertos locales y por ahí íbamos muy muy bien, hasta que el bendito periodista se le ocurrió poner la foto mía en medio de la nota y a mí casi me linchan los dueños de los locales y muchas mujeres. Uno lo que quería es que vieran las condiciones para que se mejoraran esas condiciones, pues ellos lo tomaron como que estábamos atacando al dueño del local y para peores, el hombre me toma una foto, o sea, que por eso yo tengo pánico de los periódicos. Hay veces que ellos quieren hacer algo y más bien pueden perjudicar vidas de muchas mujeres. Entonces a mí me pasó esa mala experiencia, gracias a Dios, gracias que hoy tenemos personas como la radio, que tenemos este espacio donde podemos decir cosas sin ser vistas o sin ser fichadas porque por medio de eso tuvimos problemas serios con dos dueños de los locales hasta peligrando la vida de varias compañeras, entonces qué bueno que a ustedes les resultó de otra manera pero hay veces, ellos por vencer siempre pueden poner en peligro a las mujeres trabajadoras del sexo, no piensen que ellos van a ser amigables, con uno porque ellos por vender van a poner cualquier cosa y pueden poner hasta una foto que perjudique la asociación.

Si alguna quiere decir algo…alguna cosa .Si eso es un poco delicado y contradictorio compañeras, porque de verdad como dice mi compañera Gretel tuvimos ese gran serio problema y de verdad aquí en el país, decimos casi nos linchan porque luego yo fui y pues me sentí muy mal porque el dueño del local me dijo: “No la quiero ver más acá.. porque ustedes dijeron un montón de cosas de nuestro local” y yo le expliqué que no era así, pero total, siempre me.. me echaron y yo le dije: “muchas gracias” y con todo el respeto que se merece.

Él nunca entendió  que nosotras queríamos que las condiciones de las trabajadoras del sexo mejoraran. que no orinaran en un tarro, que tuvieran agua potable, eso es lo que queríamos que mejorara. Ellos pensaron que estábamos atacando al local y que estábamos atacándolos a ellos y las mujeres, hay veces no entienden, y tienen y protegen al dueño del local, verdad. Entonces por ahí fue difícil la situación que vivimos pero nos alegra que ustedes la hayan pasado diferente en sus países.

Grettel: Sí, bueno, compañeras, es lamentable lo que se ha dicho en este programa, porque es verdad que sentimos violencia, no solamente, te violentan cuando te dan un manotazo en la cara,  también te violentan los medios de comunicación y creo que nosotros ya tenemos la experiencia por muchos años en la asociación La Sala donde le decimos al periodista que queremos que nos digan trabajadoras sexuales es lo que somos

Nubia: lo que ponen son putas  

Grettel:  Para nosotros el trabajo sexual es eso,  es un trabajo y ha sido tan difícil que  lo hagan verdad. Siempre ponen putas, o sea, duelen las palabras, porque son palabras muy fuertes…como por ejemplo, las putas están luchando porque se les reconozca su trabajo

Nubia: o las putas quieren pensión

Grettel: y las putas quieren pensión o las putas quieren vacaciones como si no tuviéramos derechos, como si no tuviéramos derecho a unas vacaciones, a una cesantía. Cuando nos echan de los locales por ser ya mayorcitas o por ya no tener la misma estética que teníamos cuando teníamos diecinueve, veinte años, entonces para nosotros simple y sencillamente, es violencia, eso es violencia, violentan nuestros derechos.

María Elena: Algo muy importante que yo he aprendido es que a los medios también muchos no están informados de lo que somos las mujeres trabajadoras sexuales, porque ellos vienen con las mismas ideas  de que ellos le han informado. Algo  que yo he aprendido es que primero antes de dar una entrevista, yo hago un dialogo con él y le explico quiénes somos y todo el proceso y después le digo: “A ver… dame el guión, qué es lo que vos querés saber de nosotras”, y entonces la mayoría y te puedo decir que en un 99.99% quieren saber de la vida privada de uno.

Nubia: Y ¿Cuánto cobra?

María Elena: Sí, entonces nosotras hemos ido tratando de que ellos vean que nosotras lo que queremos no es hablar de nuestra vida privada, todo el mundo sabe cuál es nuestro trabajo, entonces nosotros lo que queremos es hablar de la organización, porqué nosotras nos hemos empoderado, porqué nosotras estamos luchando por nuestros derechos, porqué queremos regular el trabajo sexual, y la otra cosa, que hay periodistas que creen que como ellos son estudiados nosotras también. Es cierto, tal vez no hemos tenido las capacidades que tienen muchos periodistas, pero sí, nosotras respetamos, entonces yo he tenido algunos enfrentamientos con algunos periodistas y lo peor de todo es que hay veces que son mujeres las que más nos agreden e incluso hubo una periodista que me dijo que ella tenía que poner en nota prostituta porque así estaba en el diccionario de la Real Academia.

Nubia: ¿En la real academia de qué?

María Elena: entonces yo le dije: “lo siento pero también trabajo sexual debe estar en el diccionario” porque tampoco el diccionario está escrito en piedra, pueden haber cambios y nosotras no somos prostitutas…somos mujeres trabajadoras sexuales.

Elisa: Y para añadir a todo lo que se ha conversado, pero .es importante que nosotras, esto que estamos organizándonos especialmente en Belice,  tomamos una capacitación  sobre la comunicación. Y entonces  prepararnos y armarnos con habilidades  e información para poder combatir con esos periodistas que realmente te dan el espacio pero realmente vienen con intenciones de cómo dañarte. Entonces armarnos nosotras con habilidades de cómo manejar los medios y cómo siempre utilizar el espacio de que nos dan aunque ellos quieren   pintarnos negativamente pero utilizar ese espacio para nosotros siempre.  Relacionar nuestro mensaje al público y otras compañeras, es importante entonces, yo creo, que la lucha es realmente  un cambio en los medios de comunicación. Es también armarnos nosotros y así vamos sensibilizando porque cuando nosotros  sabemos manejarnos con los medios de comunicación, se le hace más difícil pintar la nota de una forma negativa.  Es importante la participación de las trabajadoras sexuales en cada país para poder  mover la causa  adelante y por la unidad de las trabajadoras sexuales… Perdón por el español compañeras.

Nubia: No, creo que te estamos entendiendo bien Lisa, demasiado bien. Hablas muy claro, tenés una facilidad de palabra muy buena. Yo quería comentar que nosotros, como La Sala, sensibilizamos a la policía en la Sala y también sensibilizamos en los centros de salud, a las personas que trabajan con nosotras en los centros de salud y bueno, entonces también habría  que pensar en sensibilizar a los periodistas para que cuando hagan notas pongan el nombre que nosotros queremos que pongan. Por ejemplo, si queremos que nos digan “trabajadoras sexuales”, como lo decía anteriormente, que lo hagan. Así no que nos digan “putas”, porque esa es una palabra muy fuerte y como nosotros decimos en La Sala: “todos tenemos algo de putas”. No es justo que sigan discriminándonos a nosotras por ser trabajadoras sexuales.

Grettel: Bueno algo muy importante que yo quería también rescatar en este momento es que yo le decía a mi compañera Nuba: “Nubia viene este periodista y te va a entrevistar. Exigile que no ponga “prostituta” en la nota” Y el hombre le decía que él tenía que negociarlo con las personas que están arriba de él. Entonces hay veces, yo me pregunto: ¿La nota la queremos hacer porque eso nos visibiliza como trabajadoras del sexo pero hasta qué punto pagamos un precio? Sale la nota hablando lo queremos y siempre ponen la primera plana “las prostitutas” o sea, es algo para meditar y pensar hasta qué punto vamos a aguantar eso porque hay veces por vender la historia... ¿Por hacernos más visibles ante el público, los medios de comunicación -algunos más que otros- se quieren aprovechar y para vender periódicos y para vender cuñas ponen primero prostitución y después ponen lo que nosotros decimos? Entonces, hay veces pagamos un precio doble…compañeras, verdad.

Nubia: Yo pienso sí Gretel que nosotros hemos dado pasos gigantes y entiendo que  últimamente ha sido como más fácil que los periodistas pongan trabajadoras sexuales, por lo menos aquí en este país ya hay periódicos, o sea ya tenemos notas guardadas, nosotras de que se habla de trabajadoras sexuales. Ha sido difícil, sí no ha sido tan fácil pero bueno, antes yo me recuerdo de un estudiante  que  hizo su TCU (trabajo comunal universitario) en la Sala  y se hizo periodista. Entonces cuando llegó a  hacer una nota con nosotras,   lo primero que le dijimos fue eso, verdad: “no pongás putas porque no queremos que nos llamen putas somos trabajadoras sexuales”. Y él dijo: “sí bueno vamos a hacer todo lo posible”. Luego nos dijo: “no pude”

Grettel: por eso digo todos los comentarios que digo

Nubia:  ay, este hombre que no nos hizo caso

Grettel: por eso es que yo vivo agarrada con los medios)

Nubia: y sensibilizado con el trabajo porque aquí hizo su TCU pero luego lo llamamos y nos explicó: “bueno, es que mi director no nos dio permiso”. Me dijo que así no podía salir la nota y entonces como dice Grettel, ese es el precio que pagamos. Que la verdad es que a nosotros nos interesa que salga la nota porque queremos ser reconocidas, si estamos dando la cara y diciendo en las noticias que somos trabajadoras sexuales, no cualquier mujer lo hace por el estigma y la discriminación que recibe el trabajo sexual, verdad. Entonces lo entendimos un poco porque dijimos al menos: “dio la nota que era”,  lo que nos interesaba..     

 

María Elena: Sí, para mí es un muy importante intercambiar porque esto es como un intercambio de experiencia. Nosotras porque -como dicen primero nosotras- somos las dirigentes de las organizaciones, tenemos que estar bien claras de que de que esto es un proceso porque no lo vamos a cambiar de la noche a la mañana pero sí se puede. Y algo muy importante para nosotras es que los estudiantes de comunicación de las universidades son ahora los que nos están buscando a nosotras para aprender a abordar el tema. Eso nos ha servido para que muchos estudiantes hagan su tesis sobre nosotras, incluso en Nicaragua ahorita hay un concurso con los periodistas y los estudiantes sobre el trabajo sexual. Bueno entonces gracias por esta oportunidad que nos han dado y espero pues que sigamos adelante en la lucha por sensibilizar a las personas.

Grettel. Bueno, gracias compañeras por compartir este espacio. Estoy muy contenta  hoy porque ha pasado. Nos ha ido muy bien con la marcha, con los pies cansados y asoleadas, pero lo disfrutamos al máximo y también quiero agradecerle a la gente que hizo posible que estuviéramos en esta radio que son muy importantes para nosotros, que nos han cambiado la vida, que manejo muy bien el micrófono que estoy enamorándome de esto, creo que voy a poner un programa de trabajadoras del sexo en el 2016 así es que… gracias por darnos esta gran oportunidad.

 

Elisa: A mí me impactó mucho porque  a veces queremos sacar el mensaje, difundir el mensaje al público  Nosotras tenemos que ponernos las pilas y ponernos listas a conocer nuestros medios de comunicación en nuestro país, por ejemplo, en Belice tenemos  periódico,  estaciones de radio. Entonces nosotros lo que hicimos es que fuimos y nos sentamos anteriormente. Lanzamos una campaña para sensibilizar al público y tratar de disminuir el discriminación contra trabajadoras sexuales. El pueblo donde vivimos y ejercemos el trabajo y trabajamos como organización “Ticunoland”,  Belice es pequeño. Lo que hicimos es que fuimos con las diferentes radios y formamos un perfil. Revisamos la trayectoria del medio de comunicación o sea la radio, y entonces supimos escoger porque también este es nuestro derecho. Hay que ser muy estratégicas en los medios de comunicación que vamos a escoger a darles. Ellos necesitan la nota, tenemos que recordarnos que nosotras igual,  necesitamos el tiempo y el espacio, también ellos necesitan entregar una nota. Entonces,  hacer un diálogo anteriormente y también conocer el perfil de los diferentes medios de comunicación. Saber quién son más izquierda o más derecha.   Ellos nos necesitan para sacar esa nota y nosotros necesitamos su espacio y no debemos, como dice Grettel, no sacrificar algo importante de nosotras, nuestra integridad pero también conocer y eso es donde es importante formarnos políticamente, capacitarnos en cómo utilizar el espacio y los medios de comunicación.

Grettel: Bueno eso es muy importante y lo vamos a tomar en cuenta, compañera.

Nubia: Gracias Elisa  por tus comentarios. Bueno, acompáñenos en el próximo programa a esta misma hora. Soy Nubia y me despido en nombre de Asociación La Sala y de todo el equipo de Ellas somos Nosotras, cuando la gente habla de ellas, nosotras tomamos el micrófono.
 

Créditos


Dirección: Organización de Trabajadoras y Ex trabajadoras del Sexo La Sala
Responsable del proyecto inscrito ante la Vicerrectoría de Acción Social de la Universidad de Costa Rica "Comunicación e información de mujeres en estado de vulnerabilidad": Alejandro Vargas Johansson
Transcripción: Vanesa Mora Chavarría
Asistencia: Nayla Carvajal Sancho
Técnico de Grabación: Sebastián Avendaño
Edición del audio: Paolo Marín

 


                                              

viernes, 6 de mayo de 2016

ABC para encontrar trabajo

El ojo de una empresaria durante la clase de Práctica Profesional

Frank Rodríguez, estudiante de Práctica Profesional en Periodismo, bromea cuando ve una foto suya medio dormido y recostado para atrás en el grupo privado de Facebook. Reconoce que para insertarse con éxito en el mercado laboral  no hay que “estar sentado como yo en la foto”.

Y Frank tiene razón. Antes se escogía a quien tenía el nivel académico más alto, ahora las normas de conducta como la presentación y “ver a la cara” son aún más relevantes, confiesa Mónica Segnini, invitada del curso Práctica Profesional de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva.
Ella es empresaria de la Costa Rica de los transportes y los envíos. Recibe en su oficina a los estudiantes del curso Práctica Profesional: Frank Rodríguez, Julieta Alarcón, María José Vargas, Álvaro Centeno y Valeria Miranda. Segnini también está en la Junta Directiva del Banco de Costa Rica, su primer puesto público. Fue candidata a una de las vicepresidencias por el Partido Acción Ciudadana en la campaña 2009 – 2010.
Narra que para un puesto de confianza -como sería el de periodista- la transparencia es fundamental. "Me quedo con la persona genuina, me gusta ver la pasión”, asegura Segnini. Medio en broma medio en serio, ella dice sorprenderse cuando un periodista no lee periódicos ni está sobre la jugada de la actualidad.

Valores y bienestar


Si bien esta empresaria no es del mundo de la comunicación, escribe artículos de opinión, tiene un Facebook muy activo y participa como entrevistada en medios de comunicación.
“No siempre me voy a ir por el más carga, sino por  quien me inspire más confianza.  Yo cuido mucho el ambiente laboral”, aseguró la empresaria mientras insiste en que los chismes   le resultan caros a toda organización.
Los consejos vienen de alguien que además de eficiencia, busca  valores y el bienestar de quienes trabajan  con ella. “De esa conversación, ahí se mide la desenvoltura. El balance de vida es muy importante”, menciona Segnini quien usualmente participa de las entrevistas con los aspirantes cuando tiene puestos abiertos.
Luego de escuchar los avances de la práctica profesional de Valeria, María José, Julieta, Álvaro y Frank, la invitada Segnini los insta a aprovechar la pasantía para entender mejor el medio y también para darse a conocer.  Les recuerda que siempre  encontrarán  mentes estructuradas difíciles para el cambio pero lo importante es responder a tiempo y preferir la proactividad antes que la reactividad.
“Hay que desarrollar  la habilidad para insistir y poder filtrar el tema (de su interés), el peligro es que se duerman”, asegura. Para este momento ya Frank  está incorporado en la clase de nuevo y afortunadamente, también en el mercado laboral.

jueves, 21 de abril de 2016

Diez respuestas sobre la comunicación inclusiva

Estas son las respuestas a quienes estudian Introducción a la Comunicación con la prof. Carolina Carazo sobre la Comunicación Inclusiva. Luego de compartir en clase, recogí un amplio listado de preguntas pero solo escogí una por estudiante, las más fáciles…

1.       ¿De qué forma separar visiones personales de la práctica como comunicador? Jimena González

Nunca un profesional de cualquier área se separa de sus valores e incluso de sus creencias, lo único que hay que asegurar es la diversidad de voces en los productos que preparamos, incluida la gente que piensa diferente a mí. Siempre partiremos de lo que somos y creemos. Nuestro profesionalismo estará en asegurar los balances cuando de trabajo profesional en comunicación se trata. Vos tenés que ser auténtica y reconocer que uno puede hacer el esfuerzo de quitarse y ponerse un sombrero (¡Aunque lo intentemos todos los días!), pero nunca dejarás en la gaveta tus visiones de mundo.

2.       ¿Cuánto tiempo le falta a los medios para concientisarse en esta comunicación inclusiva? Rodrigo Madrigal

Todo el tiempo del mundo o un solo segundo para cambiar. Hay que borrar la idea de los buenos y los malos. Los medios son lo que son. Lo importante es que cada profesional – en este caso vos en tres años ya graduado- tengás el compromiso de hacer algo en esta dirección. No es tarea mía ni de nadie convertirse en un verdugo de los medios. Hay que construir con la gente, convencer y provocar pero es un asunto cíclico de nunca acabar.

3.       ¿Cómo se puede para hacer para no parecer exagerado y ofensivo al ser políticamente correcto? Mariana Castro

Primero, adquiriendo el conocimiento y justificando técnicamente las formas en que se produce el mensaje. Segundo, permeando con tus colegas de trabajo una promoción de estas y otras muchas recomendaciones. Tercero, evitando señalar los errores en una actitud de “sabelotoda” y más bien, consolidar un nuevo acercamiento constructivo  a los temas y a quienes a diario nos equivocamos.

4.       ¿Los medios sancionan de alguna forma a los periodistas cuando cometen un error grave como cuando tienen que pedir disculpas? Sebastián Morales

Más que sanción, debemos alentar que ante un error exista un auto reconocimiento  y una voluntad de cambio. Por supuesto, por estar el periodista vinculado a una empresa, es deseable que haya normativa autoregulatoria para resolver estas situaciones. Te comento que todos los comunicadores cuando nos afiliamos al Colegio firmamos un compromiso ético. Ahí se recomienda cómo acercarse a la niñez, la violencia, el género.  Eso está bien. Además, hay medios – que como decía arriba- que tienen códigos de ética a lo interno y que también incluyen variables como éstas. Pero ni uno ni el otro, serían suficientes si el profesional evade su compromiso de cambio: hay que informarse, conocer la normativa, profundizar en legislaciones nacionales e internacionales y provocar siempre productos periodísticos con un enfoque de Derechos Humanos.

5.       ¿Cuáles motivos puede haber tenido para trabajar sin paga para Ottón Solís?  Daniela Sarmiento.

Fue mi etapa activista: ganas de cambiar el mundo, hacer las cosas distintas. Algunos lo hacen a lado de un político, otros con un líder ambiental, hay quienes creen que es con un pastor o sacerdote, e incluso, con toda una comunidad.  Eso uno lo trae y difícilmente lo pierde a lo largo del tiempo pero los matices, con los años, varían. Hay batallas que se escogen y se dieron en algún momento y quizás, nunca más se repitan. Ottón fue profesor mío en economía y me motivó mucho su pensamiento apegado a la ética y la eficiencia del sector público desde tiempos de docente, en un curso que, por cierto, lo perdí con él. Las dos campañas fueron oportunidades para conocer Costa Rica y ver las cosas buenas de la política y también las feas pues no todo el mundo se acercaba con las mismas motivaciones. Para lo que nos interesa en nuestra carrera, lo difícil de esas etapas fueron “el día después”, es decir: ¿Alguien puede confiar en vos como periodista – que en Costa Rica se cree que nadie debe meter las manos tan abiertamente en política- luego de dos campaña en las que no se logró el triunfo? Diez años después, aquí estoy y he tenido oportunidades.

6.       Tres consejos para “no meter las patas” en mis primeros trabajos como periodista. Gustavo Martínez

Primero, conocé las reglas de la Comunicación inclusiva si es que existen así de puntuales. El Manual es una propuesta incompleta e inconclusa. Hay que investigar y leer mucho más y constantemente, pues es una materia cambiante.  Segundo, pensá si todo esto sale de tu conocimiento profesional o de tu compromiso como ser humano. Lo segundo es más sostenible que lo primero aunque lo primero ya es de por sí, un paso fundamental. Tercero, lo siento: meterás las patas, siempre. Lo que podrías hacer es desarrollar la capacidad de reconocerlo, enmendar tu error y seguir caminando a sabiendas que en algún momento te equivocarás de nuevo. No hay que tener miedo al error, sino a la incapacidad de reconocerlo.

7.¿Cúal es la mejor forma de unir a los integrantes de un grupo minoritario con el fin de que ninguno se vea perjudicado en la interacción? Esteban Alvarado

La comunicación inclusiva no es la pomada canaria a la “solución” de las señales de aparente desintegración. Creo, tu pregunta tiene que ver con lo que hablamos de que “los indígenas de Costa Rica” no caben en un mismo saco o bien, los grupos de la diversidad sexual tienen agendas diferenciadas. Ese es precisamente el reto de la diversidad, comprender a las personas en sus múltiples dimensiones. Un comunicador (a) debe acercarse con la visión de que “ellos” al igual que “nosotros” somos absolutamente diversos e incapaces de entrar en un mismo saco. Desde la comunicación, el cuidado y compromiso profesional – personal, debería contemplar esas múltiples aristas.

8.¿El uso de “indígena” es correcto? No debería ser aborigen o existe otro término? Evelin

Ambos son técnicamente sinónimos. Pero escuchando algunas personas indígenas, uno puede concluir que  se sienten más identificados con la palabra “indígena” pues ellos y ellas hablan de su “Pueblo Indígena”, un concepto político que aspira al reconocimiento de sus organizaciones ancestrales. No omito manifestarte que hoy en la mañana escuché en la televisión nacional la palabra “aborigen”. A mí personalmente, ese término me connota algo muy distante.  Aprovecho tu pregunta para insistir que la comunicación inclusiva no solo pasa por las palabras, las imágenes, la musicalización o no de los mensajes, sino tiene también que relación  con el enfoque y acercamiento al tema que un comunicado (a) decida en alianza con sus jefaturas en la empresa de comunicación donde  labora y sobre todo,  con su compromiso profesional – personal con una cultura de los Derechos Humanos.

9.¿Usted piensa que la corrección política de alguna manera puede ocultar la esencia de la noticia por medio del uso de este tratamiento que Usted propone? Amanda Núñez

Como señalé en la respuesta 8, la comunicación inclusiva va más allá de las palabras “políticamente correctas” como vos sugerís. Así que pasa por ahí pero significa algo más. La noticia no puede dejar se seguir siendo la misma: la del conflicto, el contraste, la inmediata,  la inesperada, lo oculto, la que revela la corrupción pública y privada. Ponele eso sí, el mismo acento y cuidado al balance y al contexto cuando haya de por medio un grupo vulnerable por infinidad de razones: étnicas,  laborales, económicas, diversidad religiosa o sexual, edad, condición geográfica.  Siguiendo esta sugerida receta, no te vas a perder ni dejarás de seguir haciendo la noticia, eso sí, con un poco más de cuidado durante el  acercamiento – recolección- redacción y quizás, al final, obtendrás un nivel de calidad superior. Esta lógica con las diferencias propias de los objetos de estudio, podría aplicar para la publicidad, las Relaciones Públicas y la Producción Audiovisual y Multimedial. Sobre decir, que es material de trabajo cotidiano para la Comunicación Social.

10.¿Cómo haría usted la campaña para que los mayores usen condones sabiendo que ello no tienen tanto acceso a las nuevas tecnologías? Cristina Echeverría.


Primero, partiría de un diagnóstico con la población adulta mayor. Ojo tu pregunta se enfoca en el condón: pero, ¿Hablamos del condón masculino o femenino?  Solo eso, representa un acercamiento diferentísimo.  Habría que buscar la mejor estrategia para provocar un diálogo sincero y poder conocer las prácticas. Segundo, definiría los públicos a los que te querés dirigir: la población misma, los hijos de esa población, las autoridades sanitarias, las parejas de los adultos mayores, los nietos….Y este listado es enorme pues podés lograr un cambio de cultura en adultos mayores a través de diversos “emisarios”. Tercero, enlistaría los mensajes y sus características. Además, incluiría los  plazos, las etapas y las posibilidades de evaluación para darle forma al proceso comunicativo.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Superemos el odio al entretenimiento y la arrogante visión de “educar a la gente”

Charla de Omar Rincón a productores de los medios universitarios  el 3 de diciembre 2015 en el estudio del Canal UCR


Este colombiano sabe de medios públicos y tiene algunos  consejos útiles.
En la parte del diagnóstico, Rincón dice que no hay modelo de gestión pública de medios en América Latina. Argentina ha hecho algo y tiene canales específicos (niñez, cultura) de carácter público. Pero son medios públicos pero sin público.

Como parte de su receta, Rincón invita a superar el odio por el entretenimiento porque  el entretenimiento no es “pecado”. Además, los medios públicos deben dejar de lado esa visión arrogante de que “nosotros tenemos que educar a la gente”.
A pesar de todo eso, los medios públicos son necesarios pues son los únicos que tienen narrativas únicas como las diversidades culturales y étnicas .

Rincón recuerda a los medios jurásicos  (son un gran dinosaurio y se trata de la prensa escrita). Son un aparato que solo  importa a la élite “ilustrada”. "Si el gobierno dejara de leerlos, nada pasa" pero igualmente recuerda que en la  TV, la gente no ve nada, solo cómo se actúa. La televisión es un gesto. Nadie sabe que uno dice cuando sale en TV, sino solo cómo se dice… Cuantos más gestos, más impacto hay.

¿Por dónde va el futuro?

El concepto de PLATAFORMA es estratégico. Uno entra y ve toda la producción de la radio o la TV. Hay que dejar la visión de la página web y pensar en plataformas….que haya un espacio por ejemplo al prender un TV que diga “medios públicos”. You Tube ha revolucionado todo y  lo único que importa es que el MENSAJE tenga potencia, no la calidad técnica. Acabó con la lógica escolar de 8 a 9 matemáticas y de 10 a 11, español. La gente consume todo a cualquier hora. Hay que tener un flujo, ya los tiempos tradicionales de los programas no tienen sentido
Es importante el HUMOR.
Cada uno somos programadores…Ya el puesto de programador tiende a desaparecer en las televisoras...
El futuro son los medios públicos. ¿Por qué? Porque atienden públicos que nadie más atiende. Responden a las agendas transversales que ya no cubren por los medios tradicionales. Son agendas de avanzada que compiten con la sangre y  el semen, la farándula y  los deportes de los que solo hablan los medios comerciales….
Además, en los medios públicos es posible EXPERIMENTAR, tarea fundamental de las universidades públicas

Los chicles de Rincón

Rincón habla de sus chicles (me imagino los que masca y masca cuando hace conferencias  e intenta pergarlos en sus audiencias)

UNO. La ciudadanía célebre…más ciudadanos en pantalla de TV o en las parrillas  de Radio. Y eso es barato. “Televisión a domicilio” en la que hasta los feos tienen derecho a la televisión.  La ciudadanía es la estrella de la radio, de la TV. Hay que celebrar el ego de la gente.

DOS. Las culturas bastardas. Estamos llenos de purezas, pero hay que asumir la bastardía. Ser impuro, ser sucio. Hay padres estéticos y culturales. Uno ha bebido de Hollywood y no puede odiarlo, uno ha bebido  algo de rancheras. Aunque uno odie a Ricardo Arjona, después le gusta con  unos tragos. Uno mezcla de muchos lados. Hay muchos padres y una sola madre: lo local. Ser universal es mezclar desde lo local. El humor, la grasita de acá, esa mezclita es lo importa.

TRES. Narrativa remix. Ninguna pureza...Mezclar las narrativas. Puede haber hasta reality de ópera y danza clásica.

Hoy  el mundo pasó de ser una audiencia de consumo de masas a una audiencia expresiva de masas…. La lucha es por la enunciación del mensaje… El mensaje debe ser distinto, si no estaremos perdidos y no se puede hacer nada.


viernes, 20 de noviembre de 2015

Lecciones de un alma

Hemlata dice ser un alma, así no más. No hace falta que digan que es médica ni que dirige a los Brahma Kumaris en Trinidad y otros países caribeños. Ni su nombre hace falta. Aunque nació en India, ella se identifica más con el universo.


Tomando el riesgo de no decirlo bien, aquí están los apuntes sobre sus enseñanzas.
Si me hubieran presentado solo como un alma, ustedes se hubieran reído”. Hay una fijación por lo externo: donde nació, que estudió, donde vive. Yo soy la imagen de la felicidad, del amor. Pero, ¿Por qué no lo experimentamos?  Yo soy la energía espiritual para usar este cuerpo físico… pero empezamos identificándonos solo con el cuerpo: “soy mamá, soy hermana, soy médico”. No podemos presentarnos así. En realidad, soy un alma pero nos presentamos con extensiones y no con lo que realmente somos.

     Nos relacionamos por lo que hablamos, escuchamos; es decir, por los sentidos, pero la mejor forma sería vivir de adentro hacia afuera.

      Practicar el silencio, nos permite conectarnos con nosotros mismos, con nuestra energía espiritual.

       Hay algo más allá que este cuerpo y es el alma.  

      Cuando se maneja un carro, hay una relación entre el conductor y el carro. Se controla el carro. Soy el dueño y el controlador del carro pero si no somos conscientes de eso, puede haber un accidente. ¿Estamos manejando el carro de nuestra vida o andamos cometiendo accidentes?

      Yo soy la energía espiritual. Esa alma soy yo. Ese cuerpo es mío. Esta consciencia es fundamental para explorar los tesoros internos. Todos tenemos esa energía

     Hay dos palabras diarias que andan dando vueltas: “Yo” y “lo mío”. Pero no vemos las relaciones entre ambas. El alma es el operador  y la computadora es el cerebro, incluso el cerebro requiere de programas para trabajar. Entonces, ¿Quién piensa: el cerebro o el alma? ¿Quién decide? Es el alma, no es el cerebro. Esa es la energía espiritual. Lo que pensamos, lo que decimos son poderes espirituales, no físicos.

      Queremos paz, pureza, y rezamos en las iglesias, y Dios dice: “Ya te he dado todo, incluso antes que entrar a este mundo”. Dios, sea lo que sea, ha dado todas las cualidades. ¡Inviértalas y multiplíquelas!

         Cuando puedo desarrollar las cosas dentro de mí, puedo desarrollar relación con los demás y con el creador. Así puedo direccionar la energía.

           Somos la más elevada obra de la creación y hay creador que hemos llamado Dios. Al ser, nosotros la más elevada creación, podemos comunicarnos hacia arriba y con los otros. Esa conexión con la gente es el más grande regalo de Dios. Somos responsables para toda la creación de ese enorme regalo.

         Si te doy una flor bonita, ¿Usted la toma? Si vengo con basura hedionda, ¿Usted la toma? Si  causo sufrimiento a los demás,  moriré de sufrimiento. Pero  lo más importante es ser consciente de que si yo tomo el sufrimiento que me da otra persona, también  moriré de sufrimiento. Porque lo que sentimos, lo que pensamos y lo que escogemos es nuestra responsabilidad. No podemos decir: “Yo me siento herido debido a…” porque cada uno es responsable de los propios sentimientos.

        Hay personas que se hieren a diario unas con otras. Al final de sus vidas, piden perdón. Pero ese debe ser un ejercicio diario interno. No hay que andarlo diciendo: “te pido perdón”, “te pido perdón”. Se hace a través de la meditación. No es otra cosa que desear algo bueno de a esa persona.

            Mucha gente habla con enojo y si se toma, ese enojo es un veneno silencioso. El que da sufrimiento, tiene 40% de pecado pero el que lo toma tiene el 60% de la culpa. Y eso provoca estrés, depresión, cánceres. Perdón es la solución.

      ¿De dónde nació el miedo? Cuando uno se apega a las personas en el nombre del amor, a los animales a las cosas materiales, ahí empieza a haber miedo. Todo lo que tenemos, veámoslo como un regalo de Dios. No apegarse, usarlo como un regalo para que  no se genere el miedo.

      Amor es algo interno y debe ser expresado en las formas físicas. Pero decir: ¿No sé qué hacer sin ti? Es una sensación de miedo, miedo a perder…y la calidad de la vida se pierde. Si yo no poseo nada, no pierdo nada. Todo es de Dios yo solo lo uso, pero no soy dueño.

      Hay tres pasos para perdonar. Primero,  perdonarnos a nosotros mismos porque no lidié con una persona como debí hacerlo… No fui lo suficientemente fuerte. Segundo, perdonarse con Dios porque cometí un error. Tercero, perdonarse con la persona. ¿Cómo? Deseándole lo mejor para su vida. Luego,  uno se siente feliz, tan feliz, que tiene el sentimiento de bailar y cantar

(Fotografía de Guisele Mora de las Radioemisoras UCR)

sábado, 29 de agosto de 2015

Eso que llaman revolución

Un viaje por las casas de los cubanos, convertidas ahora en hostales.

Lo criaron del 59 para acá. Se escapaba a pescar al Puerto Casilda y  disfrutaba corretiando en un hospital vecino a la casa de su abuela, una afrocubana espiritista que lo crió. Ahora, junto a su esposa, tienen un hostal para extranjeros en Trinidad, la ciudad colonial mejor conservada de la Isla.

Él se llama “revolucionario” a sí mismo y se siente orgulloso pero no duda también en criticar, moderadamente a veces, y discretamente siempre al gobierno cuando, según él,  “no deja trabajar a los hosteleros”, el sector más pujante de éste que fue un enclave azucarero con mano de obra esclava siglos atrás.
Nuestro amigo  tampoco tiene reparo para reírse de su cuñada que no  hace ni un año se fue Estados Unidos y cuando regresa a Cuba se queja de los ventiladores tan poco sofisticados que venden en la Isla en comparación con los de La Florida. “Coño, vivió más de medio siglo acá. ¡Cuando regresa ya no le gustan ni los ventiladores de Cuba!”, se ríe a carcajadas. Como la mayoría de cubanos,   brilla por su chispa.
Quienes están vinculados al turismo - la industria que crece y más reparte  desde Pinar del Río al este de la Isla, hasta Guantánamo, la provincia más oriental - tienen el chance de hacer mejoras en sus casas: pintar fachadas, poner agua caliente, cambiar los inodoros, tirar una “placa” (en términos ticos, un “planché” para seguir construyendo).
En Cuba es común desde mediados de los noventas que los cubanos alquilen en sus casas al menos uno de los cuartos.
Las tarifas rondan los 25 “ce u ces”, como le llaman los cubanos, que para nosotros los extranjeros resulta más fácil decirles “cucs”. Es la moneda covertible. En marzo del 2015 se cambiaba casi taco a taco con el euro.
Los nacionales que reciben “cucs”, también gastan en “cucs” por bienes y servicios que solo se consiguen a precios de “cucs” y que abismalmente se diferencian del tradicional peso cubano. Un “cuc” representa 25 pesos cubanos que sabiendo donde consumirlos, alcanzan para un buen libro, ir al cine y hasta comerse un helado.

Creatividad ante las carencias

Recuerda, este hostelero trinitario, que cuando el negocio arrancaba y el control arreciaba, era común que ellos corrieran a  esconder  las langostas que acaban de servir a sus comensales al momento que alguien inesperadamente les tocaba a la puerta.  Por supuesto,  ingleses y alemanes se quedaban boquiabiertos de esa estampa de los inicios de la hostelería cubana.
Dice que también al inicio, sufrían por la falta de agua (¡Y todavía aún deben contratar cisternas!) pero que  resolvían la falta del líquido echando baldes de agua a un tanque de captación justo cuando se enteraban que los turistas abrían la ducha. Recuerda también las madrugadas que pasaron en el corredor de la casa de en frente pues él y su esposa, habían rentado su propio cuarto.
Por cada habitación dedicada al turismo, el gobierno recibe un equivalente cercano a unos 50.000 colones más un porcentaje que ronda el 10% de los ingresos mensuales.
Cuando uno llega a la casa-hostal, lo primero que hacen los anfitriones es pedirnos el pasaporte para llenar la información que ellos mismos también deben facilitar a las autoridades de migración.  
Al Oriente, Santiago – la cuna del son cubano y  el cementerio de los héroes nacionales- nos recibe en  la casa de una profesional de medicina. Su esposo, doctor en física, investiga una salida a una enfermedad propia de África. Ambos  han  combinado sus sofisticados conocimientos académicos con la atención a los turistas.
 “¿Pescado, camarones o langosta para la cena?”, dice ella para ofrecer un servicio adicional con el que puede redondearse aún más la estadía de sus visitantes. Unas chuletonas de pescado bañadas con una salsa de tomate fresco  y acompañadas de los infaltables “chatinos” (patacones) resultaron para chuparse los dedos.

Salud, educación y religión

Ella   con la alegría permanente que la caracteriza se sienta a la mesa  y nos narra esas cosas que la Revolución mediante políticas públicas     ha logrado, tal como lo reconocen los mismos organismos internacionales.
Esta profesional incluso trabajó un año apoyando a los haitianos luego del mortal terremoto de enero del 2010 pues hay espacio para la cooperación Sur – Sur.  Se sorprende cuando le contamos que en Costa Rica, cuatro de cada diez niños que entran a la escuela no salen graduados del colegio. Eso resulta ciencia ficción para los cubanos.  “Aquí la policía y hasta el Presidente del CDR (Comité de Defensa de la Revolución) intervendrían”, reacciona. En cada cuadra hay una persona encargada de apoyar (quizás, hasta “vigilar” calce mejor) a sus vecinos con la tramitación de necesidades y propuestas.
Ella igualmente reconoce que su salario como profesional en medicina y el de su esposo como científico y docente universitario  no alcanzan para una familia que quiere desarrollarse un poquito más. Están ahorrando para hacer mejoras en la casa  y abrir otra habitación para turistas.  Cuando nos despedimos, su esposo nos invita al cafecito cubano fuerte y endulzado. Ella no está en la casa pero tiene la calidez de llamar por teléfono para despedirse.  
Los símbolos masones los ubicamos en edificios y cementerios. La masonería incluso fue clave en tiempos de la independencia para la circulación del libre pensamiento. “Eso sí, no hablamos de política ni de religión”, nos sentencia el dueño de la casa-hostal de Remedios y miembro de una logia. 
Quizás en la logia no se hable de religión pero su esposa y matrona de esta familia, recuerda con orgullo  haber recibido la hostia de manos del Papa Juan Pablo Segundo en aquella histórica visita a la Isla en 1998 que entre otras cosas, permitió abrir y desempolvar las iglesias. Ahora hay cultos católicos que se combinan con actividades culturales como el homenaje que aquella calurosa noche,  algunos músicos locales le dieron al compositor, guitarrista y director de orquesta, Leo Brouwer.

Esta familia de Remedios vive pendiente de la estabilidad de una de sus hijas que tramitó con éxitos los papeles y acaba de mudarse a Estados Unidos. “Para nosotros, escuchar la voz de  los nietos al otro lado del teléfono es lo más satisfactorio”, recuerda él, con los ojos aguados. Él nunca quiso dejar Cuba ni en los tiempos más difíciles, pues como hijo de inmigrantes prefirió no repetir la historia familiar y acompañar a padre y madre hasta el final de sus vidas.
La pintoresca Remedios está en el norte de la Cuba central. Este pueblo, único por tener dos iglesias con un parque de por medio, está en obras para recuperar edificios emblemáticos y guiñarle un ojo a los turistas que buscan la arena que parece harina y el agua turquesa del Cayo Santa María, el último islote a 50 kilómetros de distancia conectado por una carretera construida sobre el mar y en medio de manglares. Esta es una infraestructura orientada a turistas extranjeros pues hasta pasaporte piden en la caseta de la entrada a la carretera.
En la Habana Vieja, las casas convertidas en hostales también son la ruta obligada para los viajeros de bajo presupuesto que estamos deseosos de no solo conocer la Catedral, el Morro, el Malecón y las plazas reconstruidas sino acercarnos al menos, por unos días, a lo cotidiano, a la gente.
Ella tiene 52 años y apenas un mes de trabajar en uno de las decenas de hostales en la calle Cuba dentro del casco histórico.  Como decimos en Costa Rica,  en hostal ajeno “agarra volados” para que montarse pronto  el propio negocia. Dice en voz baja que ahí ha visto algunas deficiencias que ella sí quiere mejorar.  Como por ejemplo, “atender al cliente de inmediato”, asegura luego de que un par de turistas pide cambiarse de cuarto y no hay quien decida sobre esa solicitud. Corre para facilitarnos un destapador de cañería  pues en edificaciones tan viejas es normal que la cosa no fluya, a pesar de los insistentes avisos de evitar los papeles en el inodoro.
Esta mujer delgadita solo espera que su hermano, que vive en España, le mande el contenedor con algunos materiales que aún no se consiguen en Cuba y las sábanas nuevas, que con ilusión, pronto tenderá en su primera habitación para turistas en el  209 de una calle vecina a la Plaza Vieja.

  

martes, 27 de mayo de 2014

Me quedo con las "trabajadoras del sexo"

Cuando conocí a Nubia Ordóñez de La Sala me contó sobre su frustración ante el titular de un periódico que las llamaba "prostitutas". Era una nota muy bien escrita que respetaba sus derechos y potenciaba sus visiones de mundo pero  que  pecaba de llamarlas así en esas letras de molde, las más llamativa de todo el texto periodístico.
 La Sala es una organización que está en San José centro y promueve los derechos laborales y de salud  de las mujeres que cobran por  dar servicios sexuales. Son ellas mismas,  dándose apoyo unas a otras.
Me decía Nubia que nosotros los periodistas no entendemos nada de ellas y que cuando titulamos una noticia recurrimos a los estereotipos. Este 2 de mayo,  elperiódico La Nación volvió a titular con la milenaria palabra: "prostitutas", perfectamente aceptado por la Real Academia pero que a estas mujeres les mueve sus historias de vida ("Prostitutas y dueños de buseta aprovechan marcha como tribuna"). Era una nota que  valga reconocer,  respetaba sus derechos y potenciaba sus visiones de mundo. Hay  otros medios que , inclusive,  hacen la versión más  corta y las etiquetan como "putas".
En realidad, ellas son en su  gran mayoría  madres, abuelas y tías. Casi todas superan los 50 años. A diario, algunas intentan negociar el condón con sus clientes para prevenir enfermedades sexuales, incluido el VIH.  Otras enfrentan problemas de alcoholismo y drogadicción.  Todas se reúnen en sus ratos libres junto a un jarro de café en su organización donde encuentran lo más parecido a un  hogar pues se sienten protegidas.  
Ellas conocen más del periodismo de lo que mucha gente de las salas de redacción nos  imaginamos. Saben qué  detalles pueden alentar el morbo en un texto, entienden que hay fotos de fotos y agradecen cuando las palabras que escribimos los periodistas respetan, al  menos, la razón de ser por la cual ellas están organizadas. Buscan que su actividad sea reconocida como un trabajo, con todos los derechos y deberes  que eso implica.

Uno  entiende lo extenso  que resulta para titular: "trabajadoras del sexo" en comparación con "prostitutas".  Son 21 caracteres con espacios, versus 11. En la economía del espacio y de las palabras que nos exigen a los periodistas, uno  podría entender si  gana la eficiencia de las palabras.  Eso sí, luego de que "yo, periodista" comprenda  la realidad de "ella, trabajadora del sexo".  Gracias a ese compromiso profesional debo reportar sus  vulnerabilidades y antecedentes,  sintonizarme con  sus  derechos incumplidos y  la ausencia de  políticas públicas para mejorar sus vidas. Si al final de esta reflexión interna,   ganan las "prostitutas" y no las "trabajadores del sexo"  algunos,  a conciencia, se darán por satisfechos. Otros nos seguiremos quedando con las "trabajadoras del sexo".

jueves, 4 de octubre de 2012

¿Por qué usted no usa su traje tradicional?

Sara Sibar, estudiante avanzada de Derecho y funcionaria del Poder Judicial, narra que la periodista le volví a ver sus zapatos y le dijo: “¡Son tacones agujas!”. “¿Por qué Usted no usa su traje tradicional? ¿No la dejan?”. Ella se disponía a darle una entrevista en su condición de mujer cabécar que trabaja para la Fiscalía de Asuntos Indígenas del Poder Judicial costarricense.
Ante las preguntas de la comunicadora, Sara de 26 años, le sugirió que mejor buscara un médium para que le trajera al presente a alguna mujer indígena que vivió varias centurias atrás.  “Ser indígena no está en mi vestido, sino en mi corazón”, enfatiza. Solo las mujeres ngöbes pertenecientes a uno de los ocho Pueblos Indígenas tienen una colorida vestimenta propia de su Pueblo.
Esta y otras experiencias de Sara con profesionales en comunicación fueron compartidas en el Seminario I: Sociedad y Comunicación de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva  para promover la producción de mensajes éticos de acuerdo a la realidad de los Pueblos Indígenas.
Recomienda a las y los comunicadores vencer los “egos profesionales” y reconocer falta de información al momento de construir mensajes.
Ella relata que existe una tendencia a invisibilizar otras realidades por el hecho de dejarse guiar por los estereotipos como el que sigue: “Los indígenas viven en Talamanca”. Si bien la mayoría de Bribrís y Cabécares – sin contar quienes han sido expulsadas por muchas razones de sus tierras originarias – viven en este cantón limonense, la mayoría de la ciudadanía costarricense desconoce que hay Pueblos Indígenas en todas las provincias del país, excepto en Heredia.
Cuando se habla de “los dioses”, los mensajes hacen creer que existe un misticismo y asuntos ocultos, cuando en realidad es el mismo dios. Abunda la bruma, el fuego, la cámara lenta, la música misteriosa. “¿Acaso hay un dios de los ingleses? Pero sí se habla del dios de los indígenas?”, se pregunta. Ella enfatiza en que son monoteístas aunque hay otras figuras como  los dueños del bosque. Esta particularidad no es nada distinta a las deidades o santos de otras religiones que le profesan fe a un solo dios.
Aboga que se hable de sus “idiomas” y no de los “dialectos”. Recuerda que en Costa Rica quedan cuatro idiomas además del español y el inglés, a saber: bribri, cabécar, ngöbe y maleku.
Recuerda que cuando tenía cinco años un camarógrafo de canal 13 le pidió que se quitara la blusa. Él quería reproducir su idea convencional de “pobreza”. Dice que esa experiencia la marcó para toda la vida y por eso insiste en que los parámetros de “pobreza costarricense” en relación con la “pobreza indígena” están en balanzas distintas no comparables. Ofrece la premisa: “Solo si no hay tierra, existe pobreza”. De ahí que el histórico reclamo de los Pueblos Indígenas se centra en el respeto a la letra de legislación vigente que  dice que los territorios pertenecen solo a las personas indígenas.
Así como le criticaron sus tacones agujas hace pocas semanas y le pidieron quitarse la blusa cuando era niña años atrás, Sara asegura la querrán ver con alguna blusa con manchas de banano al momento de enfrentarse al lente de una cámara. “Ser indígena no está en mi vestido, sino en mi corazón”, importante lección para quienes a diario producimos mensajes.