domingo, 16 de agosto de 2026

Papa Francisco, el gran olvidado en las urnas

 (Reproduzco aquí el borraror original que envié al periódico La Nación y que  el 26 de febrero del 2026, me publicó en nacion.com)

El parqueo de la Parroquia de Naranjo, lleno de carros con las banderas del continuismo,  fue  la estampa más impactante de aquel  domingo de las elecciones nacionales ¡Que rápido se olvidó el inspirador legado del Papa Francisco!, reaccionaba cualquier David herido ante semejante Goliat.  

Pero las menciones religiosas o bíblicas serían propias de una teocracia y en Costa Rica, más bien ya superamos a los partidos abiertamente evangélicos y a los católicos, más de un siglo atrás, de manera formal en el Poder Legislativo. 


Sin embargo, la religiosidad como la política siempre pica y  mientras las urnas de ese día seguían abiertas, uno se ilusionaba con la potencial magia electoral de las encíclicas, exhortaciones y cartas apostólicas del Papa Francisco 

De hecho, ya doña Laura Fernández había identificado el peso de la religiosidad y  había ofrecido ministerios, embajadas y otros puestos de la institucionalidad democrática a algunos pastores evangélicos a cambio de apoyo electoral, algo que pareció irrelevante para muchos costarricenses al momento de votar. La señora Fernández, hoy Presidenta electa,  ahora tiene diputadas y diputado con diferentes arraigos evangélicos en su nutrida bancada legislativa. 

Aquella dicotomía: evangélico - católico, me ilusionaba pero no desde la diferencia sino más bien, desde el compromiso  con la justicia social: ¡Toda persona que  admirara al Papa Francisco, más allá de su credo o la ausencia de él, marcaría cualquier casilla de la papeleta,  menos la del continuismo! El golpe de realidad llegó porque gente del coro de la iglesia y algunas señoras de  las flores del Santísimo  votaron por el trío del continuismo, a saber: don Rodrigo Chaves, doña Pilar Cisneros  doña Laura Fernández. 

Ante ese comportamiento electoral de los parroquianos, uno se  sigue preguntando: ¿Dónde queda la defensa de los bosques de la que hablaba el Papa Francisco en la Encíclica Laudato Si, frente al gobierno del continuismo que había permitido talas en el Caribe para beneficiar intereses  de gente cercana? ¿Olvidamos  la casa común de la que Francisco escribió :  El cuidado de los ecosistemas supone una mirada que vaya más allá de lo inmediato, porque cuando sólo se busca un rédito económico rápido y fácil, a nadie le interesa realmente su preservación”? 

¿Tampoco tendría sentido llevar a la intimidad de la urna, la memoria del fallecido Papa que defendió el cambio climático en la exhortación apostólica Laudate Deum Terminemos de una vez con las burlas irresponsables que presentan este tema como algo (...) romántico”? En  la Costa Rica del continuismo, tanto el mandatario  Chaves como la entonces candidata Fernández, habían borrado de sus discursos la idea de “carbono neutralidad” que las administraciones pasadas venían impulsado. 

¿Y dónde se escondió  en la urna, la dignidad de los migrantes de la que el Papa Francisco predicaba frente al sumiso gobierno del continuismo que había aceptado  la humillante orden del Presidente Trump de enviar personas detenidas en Estados Unidos  a la zona sur de Costa Rica? 

Entonces, ¿Quizás la declaración Fiducia Supplicans del Papa Francisco que permitía la bendición, entre otros, de parejas del mismo sexo, sería un contrapeso en la urna frente al intento del gobierno del Presidente Chaves de  prohibir  las manifestaciones públicas de la Costa Rica diversa? ¡Ni qué hablar  del olor a “cofal que don Rodrigo Chaves embarró a la opinión pública para burlarse de la edad de don Rodrigo Arias, el Presidente de la Asamblea Legislativa! 

¿Nadie recordó en la urna la Encíclica Fratelli Tutti en la que el Papa Francisco describía el insano populismo a partir de “la habilidad de alguien para cautivar  (...)  la cultura del pueblo (...) al servicio de su proyecto personal y de su perpetuación en el poder” y “sumar popularidad exacerbando las inclinaciones más bajas y egoístas (...) con formas groseras o sutiles, en un avasallamiento de las instituciones y de la legalidad”? 

Estoy seguro que Usted considera exagerado, atrevido  y hasta manipulador este intento de instrumentalizar el legado del Papa Francisco en función de las elecciones del primero de febrero del 2026 en Costa Rica... Le advierto que yo también pero al ver que los cultos están de moda, tal como quedó demostrado en el parqueo de la iglesia católica durante la misa de 9 am de aquel primero de febrero;  uno ya corre el riesgo de volverse más papista de la cuenta. 

lunes, 25 de mayo de 2026

“Desarmar las palabras”

 Fuerte el mensaje del Papa León XIV para  quienes tomamos por trinchera nuestras redes sociales con el fin de  descargar contra quienes piensan distinto. El interés no es solo porque viene de la Roma imperial, sino porque coincide con lo que enseñamos en las escuelas de comunicación: ¡Hay que bajar la pólvora de la balística semántica! 

La encíclica “Magnífica Humanidad” - que por cierto, con ese titular parece impregnar con un enfoque positivo  la Inteligencia Artificial aunque en el fondo, se enfoca también en los riesgos y las inequidades- nos invita a “desarmar las palabras”.   

Ese concepto lo enmarca desde una autorreflexión, un “bizco pa dentro”, diríamos en Tiquicia, la tierra de los ticos. “Todos debemos, por tanto, hacer un examen de conciencia sobre las palabras que usamos, sobre los prejuicios de los que están impregnadas y sobre la agresividad, abierta o encubierta, que las motiva” (numeral 214 de la encíclica). 

Es duro, durísimo cumplirle al papa cuando en el mundillo costarricense, particularmente con el estilo populista donde algunos no calzamos ni aceptamos, oímos expresiones como: “no me revuelco en el chiquero”, “prensa canalla” o “ voy a sacarle el sirope”.


Echando en el saco propio, ya podemos empezar una romería con buenos deseos al hombro, para que ese caminar autocrítico, nos acerque a semejante meta...Y no estamos predicando desde un púlpito, sino al menos, solo reconociendo un riesgo que antes de la irrupción de Facebook, casi dos décadas atrás no existía: la convivencia digital también está en peligro día a día. 

Mientras nos purificamos,  a uno le queda el sosiego de que el mismísimo Papa también se ha parado en seco, mediante sus comunicaciones oficiales,  cuando oyó expresiones populistas  de un coterráneo suyo que amenazaba con poner “fin a una civilización” a través de la odiosa práctica de la guerra, tanto de palabra como de obra.

Papa Francisco, el gran olvidado en las urnas

 ( Reproduzco aquí el borraror original que envié al periódico La Nación y que  el 26 de febrero del 2026, me publicó en nacion.com) E l par...