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domingo, 13 de septiembre de 2009

Africanos en Limón: víctimas, no culpables


La prensa costarricense debe presentar a las personas africanas que llegaron a Limón en un barco como víctimas y no como delincuentes.
En noticias sobre inmigración, explotación sexual comercial o violencia machista contra las mujeres, los periodistas solemos variar el foco de interés y culpabilizar a quien sufre las consecuencias y no a la red de delincuentes que está detrás de esas situaciones.
Variamos el foco a través de los textos. Por ejemplo, hoy un periódico nos cuenta: “Un total de 54 extranjeros indocumentados, todos africanos, fueron detenidos ayer al encallar la lancha en la que viajaban en una playa de Moín, del cantón Central de Limón”.
En Costa Rica y en la Conchinchina se detiene a los delincuentes… ¿Son estas personas delincuentes? Alguna gente poco informada podría pensar que sí.
En realidad estos hombres y mujeres son víctimas de una red de delincuentes que no está tan visibilizada ni en el texto ni en las fotos de las noticias.
Es más fácil mostrar gráficamente a las víctimas que a los delincuentes.
Es más fácil convertir en víctimas dos veces a estas personas: una, cuando por sus vulnerabilidades socioeconómicas se ven obligados a abandonara sus países y familias y dos, cuando les hacemos un zoom a sus caras de frustración, dudas y desconcierto.
Desterremos la palabra “ilegal”, expresemos los antecedentes que hay detrás de la inmigración, hagamos visible la legislación internacional que habla sobre migraciones, comprendamos que por tener rasgos fenotípicos diferentes a la mayoría, quizás una religión distinta y por hablar un idioma diferente, no se vale que la prensa nos haga esa división entre “nosotros” y los “otros”. Evitemos la palabra “oleada”… en realidad no son cosas sino personas. Creo que ponerse en los zapatos ajenos nos serviría mucho para comunicar ética y respetuosamente.

lunes, 21 de abril de 2008

Mensajes éticos sobre nicaragüenses en Costa Rica


La semana pasada visitamos el Triángulo de la Solidaridad, una comunidad donde conviven nicaragüenses y costarricenses en el límite entre la capital y el cantón de Tibás, justo al lado de un conocido motel.


Esta visita fue un “trabajo de campo” del curso Comunicación Inclusiva de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva con el fin de que las y los estudiantes experimenten la importancia de producir mensajes éticos y respetuosos con algunas de las realidades que viven estas personas en Costa Rica.


A través de Juana López, una mujer líder de esa comunidad, conocimos las muestras de solidaridad que existen entre la gente que convive en el Triángulo, vimos a los chiquitos alistarse para ir a la escuela, compartimos con quienes hacen tortillas o cortan el pelo, hablamos con las personas que tienen alguna adicción a las drogas y también vimos el apoyo desinteresado de grupos privados, como el comedor del Padre Mateo (un sacerdote católico de la Iglesia de ladrillos del cantón de Goicoechea) así como el consultorio médico atendido por voluntarios.


Pusimos a prueba los consejos prácticos dirigidos a los y las comunicadoras con el fin de generar mensajes mediáticos (noticias, publicidad, producciones audiovisuales y hasta campañas de relaciones públicas) que eviten manifestaciones de xenofobia.


La generación del curso anterior produjo esas recomendaciones que esperamos publicar en un manual.


Écheles un ojo y piense si de algo sirven para evitar las discriminaciones y los estereotipos que transmiten los medios de comunicación sobre las personas nicaragüenses que viven en Costa Rica:


1. Datos oficiales
Antes de hacer un mensaje sobre los y las nicaragüenses, elimine de su cabeza los mitos de que quitan trabajo a los costarricenses o deterioran los servicios de salud y educación porque en realidad representan aproximadamente el 6% de las personas que habitan en el territorio nacional, según el censo del 2000. Conozca sus realidades en el país antes de hacer algún mensaje sobre ellos y ellas.

2. ¿Patronos responsables?
Recuerde que detrás de toda persona migrante hay una empresa local o algún ciudadano costarricense que tiene la obligación de cumplir con el pago de la seguridad social, los salarios mínimos y toda la normativa laboral. Haga visible esa otra cara de la misma historia. En su defecto, señale la ilegalidad.

3. Condición irregular
Tenga cuidado con el uso de la palabra “ilegal” para referirse a la persona nicaragüense que aún no cuenta con los papeles necesarios para trabajar. ¿Usted puede imaginarse que una persona es “ilegal” por el hecho de nacer al otro lado de la frontera? Prefiera otras calificaciones como “sin documentos” o “en condición administrativa irregular”.

4. Inserción lenta
Transmita el hecho de que ser migrante es una condición que hace vulnerable a la persona debido a que requiere de un tiempo para reinsertarse en el país receptor. Comprenda que no es fácil hacerlo lejos de su hogar, amistades o familiares.

5. Unión histórica
Promueva la producción de mensajes que expliquen los vínculos históricos y familiares que existen en Costa Rica y Nicaragua.

6. No son cosas
Las palabras: “inundan”, “oleada”, “atiborran”, “presa”, entre otras, aplicadas a situaciones particulares en las que hay nicaragüenses de por medio, tienden a cosificar a las personas migrantes. Al hacerlo, usted desvía la atención del público hacia valoraciones incorrectas cargadas de juicios de valor que no se sustentan con la realidad.

7. Inseguridad y nacionalidad

Cuando usted construya un mensaje sobre la inseguridad del país y esté a punto de decir: “hay un nicaragüense involucrado”, recuerde que posiblemente el guarda de su barrio, a quien usted le confía la seguridad de su casa, también es nicaragüense. Entonces, valore si destacar esa característica en un titular o en un encabezado le aporta algo más a su mensaje. ¿Hay un vínculo entre el tema inseguridad y esa nacionalidad? Reporte de manera consecuente. Pregúntese si es pertinente mencionar la nacionalidad de la persona. Si ese dato agrega algún valor importante a la comprensión de su mensaje, hágalo. Sin embargo, tome en cuenta que para temas como inseguridad, delincuencia o criminalidad es incorrecto que usted haga explícita la nacionalidad de alguna persona extranjera y oculte la de las personas nacionales.

“Desarmar las palabras”

  F uerte el mensaje del Papa León XIV para    quienes tomamos por trinchera nuestras redes sociales con el fin de   descargar contra qui...