miércoles, 31 de marzo de 2010

"Tierra Dominicana" como noticia


La cobertura periodística sobre la demolición de la “Tierra Dominicana” en San José demuestra la necesidad de derribar también estereotipos e ideas preconcebidas que los colegas periodistas construyen a partir de la xenofobia y el rechazo a la pobreza material.

Un canal de televisión informó que gracias a la municipalidad – policía finalmente se ponía en marcha la promesa de eliminar esa fuente de delincuencia visitada por “dominicanos y colombianos”. Es decir, fue un gesto heroico casi bondadoso para con la ciudadanía “amenazada”.

Un periódico se enfoca en la “guarida de cacos” que ahora se destruye. Esta noticia me hace recordar un reportaje publicado meses atrás donde una colega (en ese momento de otro medio) hizo el ejercicio periodístico contrario y en vez de señalar, se fue a dialogar con quienes ahí estaban. El producto escrito fue muy diferente.

Otro diario nos cuenta parte importante de la historia… todo se debe a que quien alquilaba decidió no hacerlo más y la familia dueña por algún interés material (quizás ponerlo a la venta o abrir un parqueo) lo demolió.

La prensa debe tomar conciencia del peligro de caer en los simplismos y reproducir las lecturas inmediatas que la gente repica en las calles, lugares de trabajo y casas luego de oír o leer sus noticias. Está de por medio la responsabilidad de informar pero hacerlo bien, escuchando a las partes y ofreciendo versiones diversas.

No se vale hacerle creer a la gente, por ejemplo, que los robos ocurridos en San José se maquinaban solo en esa esquina y eran ejecutados solo por personas “muy diferentes” a nosotros. Ya sabemos por experiencia que reconocidos expresidentes de la república “muy parecidos” a nosotros y sin visitar la Tierra Dominicana, también gestaron redes para delinquir y afectar la paz social.

4 comentarios:

Lulo dijo...

Esa noticia me recuerda como siempre ha sido una práctica común de el gobierno (ministerios) el negar la existencia de una problemática dentro del país acusándola de ser "traída por extranjeros", ese es un discurso lamentable, poco ético y un placebo para evitar profundizar en la maraña de factores que inciden en la existencia de problemas sociales como la pobreza material y la delincuencia.

Dentro de la delincuencia no sólo toman partido trasfondos de pobreza económica, sino también muchos otros y muy diversos como pueden ser la drogadiccón, la falta de conciencia para ser benévolo, un trasfondo familiar violento o vicioso, etc. ¿Quién asegura que sólo por ser costarricenses las personas no pueden ser así?, ese es un discurso ridículo; esa es la manera en la que ministros han intentado lavarse la cara siempre de la desprotección que han propiciado a muchos sectores del país.

Una de las mayores carencias que tiene el manejo de la información en nuestros medios es la de humanizar los problemas sociales, darle una identidad más allá del crimen y la etiqueta racializada y nacional a las personas que juzgan. Esta falta de humanización de la persona podría resolverse (o al menos paliarse) si de verdad se diera un enfoque diferente a la justicia del país, un enfoque que no persiga al extranjero o al tico, que no persiga al pobre o al rico, sino que esa justicia se vuelva justicia; justicia para castigar, pero sobre todo justicia para otorgar oportunidades a personas que lo necesitan, justicia para proteger a la sociedad desde las instituciones. Por proteger a la sociedad no me refiero a jugar a los policías y ladrones, me refiero a establecer políticas reales de desarrollo social, empleo digno, oportunidades de educación superior, esa es la verdadera justicia en la que creo y no en esa que persiga, exhibe y castiga como si estuvieramos en la época del circo romano.

La delincuencia existe, pero acusar al extranjero es simplista y es un chivo expiatorio para no enfrentar maduramente un problema. Todos, ticos, colombianos, nicaraguenses o estadounidenses, tenemos los mismos derechos, necesidades y problemas como personas que somos.

Lulo dijo...

Esa noticia me recuerda como siempre ha sido una práctica común de el gobierno (ministerios) el negar la existencia de una problemática dentro del país acusándola de ser "traída por extranjeros", ese es un discurso lamentable, poco ético y un placebo para evitar profundizar en la maraña de factores que inciden en la existencia de problemas sociales como la pobreza material y la delincuencia.

Dentro de la delincuencia no sólo toman partido trasfondos de pobreza económica, sino también muchos otros y muy diversos como pueden ser la drogadiccón, la falta de conciencia para ser benévolo, un trasfondo familiar violento o vicioso, etc. ¿Quién asegura que sólo por ser costarricenses las personas no pueden ser así?, ese es un discurso ridículo; esa es la manera en la que ministros han intentado lavarse la cara siempre de la desprotección que han propiciado a muchos sectores del país.

Una de las mayores carencias que tiene el manejo de la información en nuestros medios es la de humanizar los problemas sociales, darle una identidad más allá del crimen y la etiqueta racializada y nacional a las personas que juzgan. Esta falta de humanización de la persona podría resolverse (o al menos paliarse) si de verdad se diera un enfoque diferente a la justicia del país, un enfoque que no persiga al extranjero o al tico, que no persiga al pobre o al rico, sino que esa justicia se vuelva justicia; justicia para castigar, pero sobre todo justicia para otorgar oportunidades a personas que lo necesitan, justicia para proteger a la sociedad desde las instituciones. Por proteger a la sociedad no me refiero a jugar a los policías y ladrones, me refiero a establecer políticas reales de desarrollo social, empleo digno, oportunidades de educación superior, esa es la verdadera justicia en la que creo y no en esa que persiga, exhibe y castiga como si estuvieramos en la época del circo romano.

La delincuencia existe, pero acusar al extranjero es simplista y es un chivo expiatorio para no enfrentar maduramente un problema. Todos, ticos, colombianos, nicaraguenses o estadounidenses, tenemos los mismos derechos, necesidades y problemas como personas que somos.

Los medios pueden servir para mostrar esta reralidad, podríamos usar imagenes no simplemente positivas, sino mostrar imágenes reales, darle voz a las personas por igual, a personas capacitadas no sólo a aquellos que digan lo que el medio queire vender. Lastimosamente la imagen positiva del extranjero que difunden los medios es solo para los "famosos", para el empresario acaudalado, para la modelo extranjera de ropa interior (este último hasta me parece risible que de verdad sea parte de la agenda mediática); no logran construir imágenews positivas para el extranjero común, para el empleado, para el padre o la madre de familia, para el amigo o vecino.

Luis Sequeira. Estudiante de Comunicación.

Lulo dijo...

Esa noticia me recuerda como siempre ha sido una práctica común de el gobierno (ministerios) el negar la existencia de una problemática dentro del país acusándola de ser "traída por extranjeros", ese es un discurso lamentable, poco ético y un placebo para evitar profundizar en la maraña de factores que inciden en la existencia de problemas sociales como la pobreza material y la delincuencia.

Dentro de la delincuencia no sólo toman partido trasfondos de pobreza económica, sino también muchos otros y muy diversos como pueden ser la drogadiccón, la falta de conciencia para ser benévolo, un trasfondo familiar violento o vicioso, etc. ¿Quién asegura que sólo por ser costarricenses las personas no pueden ser así?, ese es un discurso ridículo; esa es la manera en la que ministros han intentado lavarse la cara siempre de la desprotección que han propiciado a muchos sectores del país.

Una de las mayores carencias que tiene el manejo de la información en nuestros medios es la de humanizar los problemas sociales, darle una identidad más allá del crimen y la etiqueta racializada y nacional a las personas que juzgan. Esta falta de humanización de la persona podría resolverse (o al menos paliarse) si de verdad se diera un enfoque diferente a la justicia del país, un enfoque que no persiga al extranjero o al tico, que no persiga al pobre o al rico, sino que esa justicia se vuelva justicia; justicia para castigar, pero sobre todo justicia para otorgar oportunidades a personas que lo necesitan, justicia para proteger a la sociedad desde las instituciones. Por proteger a la sociedad no me refiero a jugar a los policías y ladrones, me refiero a establecer políticas reales de desarrollo social, empleo digno, oportunidades de educación superior, esa es la verdadera justicia en la que creo y no en esa que persiga, exhibe y castiga como si estuvieramos en la época del circo romano.

La delincuencia existe, pero acusar al extranjero es simplista y es un chivo expiatorio para no enfrentar maduramente un problema. Todos, ticos, colombianos, nicaraguenses o estadounidenses, tenemos los mismos derechos, necesidades y problemas como personas que somos.

Los medios pueden servir para mostrar esta reralidad, podríamos usar imagenes no simplemente positivas, sino mostrar imágenes reales, darle voz a las personas por igual, a personas capacitadas no sólo a aquellos que digan lo que el medio queire vender. Lastimosamente la imagen positiva del extranjero que difunden los medios es solo para los "famosos", para el empresario acaudalado, para la modelo extranjera de ropa interior (este último hasta me parece risible que de verdad sea parte de la agenda mediática); no logran construir imágenews positivas para el extranjero común, para el empleado, para el padre o la madre de familia, para el amigo o vecino.

Luis Sequeira. Estudiante de Comunicación.

ALEJANDRO VARGAS JOHANSSON dijo...

Gracias Lulo por darte la vuelta y enriquecer el tema. Coincido con vos 100%

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